sábado, 27 de junio de 2026

Secretos de la casa de adobe, 26 de marzo de 1812 y la Divina Pastora


Fragmentos de los Secretos de la Casa de Adobe, escrito por Yamile Delgado de Smith EN: Mujeres en el Mundo: Multiculturalismo, Violencia, Trabajo, Literatura y Movimientos Sociales
ISBN: 978-980-12-4591-9

Marzo de 1812

El mes de marzo de 1812 lo recuerdo claramente porque eran vacaciones escolares en el internado. Con los años este mes ha sido especialmente interesante porque muchas vivencias lo han rodeado; hasta me enamoré en un mes de marzo, por cierto, de un hombre con una rareza de combinación: inteligente y dulce.

Con mucha alegría pasé unos días en casa de mis padres, pero también, como en todas las vacaciones, volví a la casa de la abuela. El 13 de marzo recuerdo que aprendí a elaborar el dulce de arroz con leche. Ese fue un día inolvidable porque supe el secreto de familia para hacer un dulce de arroz con leche con ese sabor tan especial e imposible de imitar por otros. Ese día era el cumpleaños de mi abuela y comimos una torta borracha con sabor a ciruelas. Y por supuesto, el arroz con leche que aún elaboro a las personas especiales.

Fue un día maravilloso porque toda la familia se reunió para celebrar el cumpleaños de mi abuela Melania. Estaba mamá (Estílita), papá (José Antonio), mis hermanos (Yaneth, Yalitze, Yarit, Yasmin, Yalile y José Antonio), tíos y primos. Los días siguientes trascurrieron en la cotidianidad del pueblo, casi todas las actividades se realizaron alrededor de la plaza mayor.

Llegó el día 26 de marzo, y de repente un ruido llegaba debajo de mis pies. Las ollas de la cocina sonaban, el techo de “caña brava” se movía, el cielo se oscureció, cantaban los gallos, y escuché ladrar a Canito, el perro de la casa, como nunca. El plato con el retrato del abuelo Fermín se desprendió de la pared de la cocina, donde estaba colgado, para salir rodando y atravesar el pueblo de Santa Rosa. Detrás del plato, rodaba el viejo reloj en un ensordecedor ruido de campanas y arrastrando la vitrina de mi abuela. Sufrimos un terremoto que sacudió a todo el territorio de Zarza.

En los siguientes siglos más nunca hubo un sacudón de tierras como éste. Todas las casas sufrieron el inclemente movimiento de tierra, pero algo captó la atención de todos en el pueblo: la iglesia frente a la plaza mayor estaba intacta y dentro de ella la imagen de una virgen. Esta virgen era una Pastora rodeada de ovejas. La gente del pueblo pensó que era un milagro…

martes, 3 de marzo de 2026

Día Internacional de la Mujer. Por: Yamile Delgado de Smith

Por: Yamile Delgado de Smith


El 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) así lo decretó en el año 1975. El origen de esta fecha, elegida para enaltecer con carácter internacional el día de la mujer, hay quienes lo ubican en el año 1910, cuando Clara Zetkin, alemana e integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, se propuso celebrar anualmente un día de acción internacional por los derechos de paz y progreso social de todas las mujeres. Así lo propuso en la Segunda Conferencia Mundial de Mujeres Socialistas efectuada en la casa del pueblo (Copenhague- Dinamarca), siendo la intención dar impulso al movimiento por el sufragio femenino universal. Sin embargo, aún no existe consenso respecto a esa fecha, puesto que hay otros que refieren que la conmemoración del día internacional de la mujer está asociada al incendio originado en una fábrica de algodón ubicada en Nueva York.

Las razones que explican tal duda tienen su fundamento en el hecho de que investigaciones han demostrado que este suceso no tuvo lugar el 8, sino el 25 de marzo de 1911. Lo que ocurrió para entonces ha sido reseñado en la prensa internacional, noticieros, libros y artículos de diversa índole. En todos se evidencian crueles escenas de muerte y dolor; agresión de la que fueron objeto muchas mujeres cuyo único ideal era la búsqueda de justicia laboral. Las versiones son variadas en relación a este episodio que costó la vida de más de 140 mujeres, quienes quedaron atrapadas por las llamas del incendio. Se comenta que las puertas estaban aseguradas con candados para tener control de las mujeres ante cualquier acción de protesta y, que al presentarse el incendio, quedaron atrapadas. Lo importante, en todo caso, es que con esta celebración se reconoce el papel histórico que ha representado la mujer en la lucha por la reivindicación de la equidad social.

Son muchos los eventos que barnizan las luchas de las mujeres y que quedaron marcados por la Revolución Francesa (1789-1799); la I Guerra Mundial (1914-1918); Revolución Rusa (1917); la II Guerra Mundial (1939-1945); la lucha por el sufragio femenino, y los nuevos espacios ganados por el sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y América Latina. Para la mujer, soñar por un mundo mejor se convirtió en un ideal y estímulo para las más variadas luchas. Si bien es cierto que hoy se requieren cambios, en el pasado las situaciones de vida para muchas mujeres eran aún más precarias. Precisamente fue eso lo que animó a muchas mujeres para que se organizaran y alzaran sus protestas por salarios justos y condiciones de trabajos dignas. En definitiva, una sociedad que las incluyera con igualdad. Las luchas han venido acompañadas de formas de protesta variadas que van desde marchas en las calles, huelgas de hambre, suspender el proceso productivo en fábricas e incluso estar dispuestas al encierro. El amor por la pareja, esposo y compañero de vida tampoco ha estado ausente en las luchas de muchas mujeres. Del año 1917, en plena I guerra mundial, se recuerda que murieron más de dos millones de soldados rusos. En respuesta a ello, muchas mujeres escogieron el último domingo de febrero para declararse en huelga de hambre en demanda de “paz y pan”.


El día de la mujer es un día para conmemorar y enaltecer las grandes luchas y sacrificios de muchas mujeres, cuyos resultados hoy nos permiten ver un mundo con importantes avances, logros y visibilidad de género. Lograr esta última ha sido un proceso complejo y poco reconocido. Ejemplos hay muchos; recordemos las veces que las mujeres se interesaron en la ciencia y pasaron por “asistentes invisibles” de sus esposos, padres o hermanos. En ese sentido, vale recordar los casos de María Skolodowska (Marie Curie), Mileva Maric, primera esposa de Einstein, o la contribución de Rosalind Franklin para la elaboración del modelo helicoidal del ADN, con el que ganaron el Nobel los investigadores Wilkins, Watson y Crick. El tema del desarrollo global, asociado a la visibilidad de la mujer y su reconocimiento, es cada vez mayor en el ámbito de la producción intelectual y es el fruto de las acciones participativas de la mujer y una consecuencia de ocupar cada vez más espacios de desarrollo vitales para la sociedad.

Hechos, quizás aislados pero significativos, lo constituyen, por ejemplo, que para el año 2009, hubo un número histórico de mujeres galardonadas con el premio Nobel. En las áreas científicas y literarias Elinor Ostrom, de 76 años, se sumó a los anales de la historia al ganar el Premio Nobel de Economía, siendo la primera mujer en recibirlo. Elizabeth Blackburn, de 60 años, y Carol Greider, de 48, compartieron el Premio Nobel de Medicina con Jack Szoztak por su trabajo en resolver el misterio de cómo los cromosomas se protegen asimismo de la degradación cuando las células se dividen. Ada Yonath, de 70 años, israelí y Herta Mueller, de 56 años, una escritora alemana nacida en Rumania, ganaron el Premio Nobel de Literatura por su crítica descripción de la vida tras el Telón de Acero. Estas mujeres emulan con justicia a Marie Sklodowska Curie (1867–1934), Irene Joliot Curie (1897-1956), Dorothy Crowfoot Hodgkin (1910-1994), Gerty Radnitz Cori (1896-1957), Rosalyn Sussman Yalow entre otras. Son muchos los temas pendientes para la construcción de una agenda de género con equidad y justicia.

El presente es mejor que el pasado, gracias a muchas mujeres valientes, pero también el futuro puede ser mejor, aunque todo dependerá de cuán sólidas sean las convicciones acerca de los propósitos por los cuales se lucha.